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Tipos de metodologías ágiles para la gestión de proyectos

Las metodologías ágiles han venido para irrumpir en la gestión empresarial… La ingeniería 4.0 y el imparable desarrollo de los procesos en el entorno digital han derivado en un enfoque que permite ejecutar cualquier proyecto a partir de etapas de corta duración según distintas  iteraciones.

De esta manera resulta mucho más sencillo adaptar la planificación a las modificaciones y nuevos requerimientos que puedan surgir a lo largo del ciclo de vida del trabajo.

 

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4 métodos que abren camino al enfoque  ágil

En este sentido, te mostramos las cuatro metodologías ágiles que más se utilizan en la actualidad:

1. Scrum

Se trata de un método indicado para solventar problemas complejos y se basa en procesos empíricos de control. Esto significa que las decisiones se toman en función de la información existente y de la propia experiencia. Eso sí, cuenta con dos tipos de enfoque:

  • Iterativo: en cada sprint se genera una nueva versión del producto que mejora la versión del sprint anterior. Se trata de ir refinando y mejorando las propiedades del producto conforme avanza el proyecto.

  • Incremental: en cada periodo de tiempo corto se van añadiendo nuevas características al producto.

En cuanto a los distintos elementos que conforman la metodología distinguimos los tiempos asignados, la definición de hecho, el ciclo de Scrum, los productos y los distintos tipos de reuniones. Todo ello en base a sus pilares básicos y valores fundamentales.

Por otra parte, en un proyecto ágil bajo metodología Scrum se distinguen tres roles: Product Owner, Scrum Master y el equipo de desarrollo.

2. XP

Es una metodología ágil exclusiva para el desarrollo de software. Sus siglas provienen de Extreme Programming y, al igual que Scrum, contempla cambios frecuentes e iteraciones relativas a cortos periodos de tiempo.

En este caso se distinguen cuatro roles: líder ágil o coach, cliente, programador y tester. Con respecto a sus valores, XP recoge la simplicidad, la comunicación, el feedback, la motivación y el respeto como sus principales premisas.

En este contexto contempla 13 prácticas de ingeniería diferentes:

  • Equipo compacto

  • Juegos de planificación

  • Pruebas de usuario

  • Entregas pequeñas

  • Diseño simple

  • Programación por parejas

  • Refactorización

  • Desarrollo dirigido por las pruebas

  • Integración continua

  • Propiedad colectiva del código

  • Estándares de codificación

  • Metáfora del sistema

  • Ritmo sostenible

3. Kanban

Esta metodología consiste en la organización del trabajo diario en base a un panel de tareas. No propone cambios en las prácticas de ingeniería ni una nueva definición de proceso o estilo de trabajo. En cambio, se diseña para evitar la sobreproducción y para asegurarse de que los componentes pasan de un subproceso al siguiente en el orden adecuado.

Así se desarrolla un sistema de relleno que controla las cantidades producidas para reponer los componentes solo cuando sea necesario. Eso sí, en lugar de utilizar Kanban específicos, también se pueden poner en marcha otros sistemas reutilizables, como contenedores, palets o bandas codificadas.

No obstante, una alternativa es la producción anticipada basándose en predicciones.

4. Lean

Es considerada tanto una metodología de trabajo como una filosofía centrada en maximizar el valor del cliente y minimizar el desperdicio. Esto traducido a los procesos de fabricación “pull” radica en producir solo lo necesario y en el momento adecuado.

En este contexto, podemos decir que el Lean Start Up consiste en extender la metodología al lanzamiento de nuevas empresas al mercado. Los principios son los mismos que los de la filosofía Lean. Sin embargo, resalta todas las actividades que aportan valor al negocio al mismo tiempo que elimina las que no lo hagan.

La idea es ir validando cada aprendizaje de forma continua, experimentando con nuevas ideas en el negocio real  e iterando sobre este estilo de funcionamiento.

Cabe destacar que en el caso de las metodologías ágiles no siempre hay que decantarse por una u otra, sino que se pueden combinar entre sí. Piensa que el objetivo final pasa por maximizar el valor del resultado del proyecto, evitar las tareas que no aporten valor, generar el menor desperdicio posible y mejorar de forma continua. ¿Y tú? ¿Estás preparado para especializarte en las metodologías que están revolucionando la transformación digital de las empresas?

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