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Cómo integrar la eficiencia energética en las ciudades inteligentes

Una Smart City es aquella ciudad capaz de emplear la tecnología disponible, para crear mejores infraestructuras ciudadanas. Estamos hablando de darle aplicación en diferentes aspectos relacionados con la vida diaria, como puede ser el transporte público. Se trata, en definitiva, de ciudades en las que prima la eficiencia energética, motivo por el que, además de ciudades inteligentes, también reciben el nombre de ciudades eficientes ciudades súper-eficientes.

El desarrollo urbano se basa en la sostenibilidad y da las respuestas adecuadas a las necesidades básicas de los habitantes y las empresas. Se promueve una buena calidad de vida elevada, combinada con el desarrollo conjunto de la economía y el medio ambiente de forma duradera en el tiempo. Además, los recursos naturales se gestionan de forma prudente y reflexiva.

 

La relación directa entre eficiencia energética y ciudades inteligentes

Son muchos los aspectos y características de las smart cities en los que se ve involucrada la eficiencia energética de una forma directa. Te damos a continuación algunos ejemplos para qué veas hasta qué punto están las redes eléctricas eficientes combinadas con las ciudades más inteligentes del planeta y cómo se emplea esa inteligencia en el día a día, para la mejora de las rutinas comerciales y particulares.

  • Alumbrado público: las farolas que vemos en carreteras y calles también pueden ser inteligentes. Es una de las ramas menos conocidas de aplicación del Internet de las Cosas (IoT, Internet of Thingspara conseguir que la red de suministro de electricidad pública sea eficiente en las smart cities. Los sensores o las cámaras juegan un papel importante a la hora de reducir los costes del alumbrado público y contribuir a un menor exceso de luz artificial en las ciudades.

  • Almacenamiento de energía urbana: para una mayor eficiencia, en las ciudades inteligentes se utilizan acumuladores de energía inteligentes. Se usan en todos los niveles de los sistemas de energía, a corto como a largo plazo.

  • Construcción de edificios eficientes: es uno de los pilares de las smart cities ya que juegan un papel muy importante en la consecución de esa sostenibilidad a nivel general. Los llamados smart buildings y smart homes buscan optimizar la gestión de los sistemas de seguridad, calefacción o aire acondicionado, entre otros suministros, de cualquier tipo de edificio. Esto es posible gracias a tecnologías como el control remoto o la automatización inteligente, que permiten un control absoluto.

  • Movilidad sostenible. Una ciudad inteligente debe apostar por los vehículos eléctricos, tanto en transporte público como ofreciendo puntos de recarga para vehículos particulares. Se estarán reduciendo las emisiones de CO2 y se apostará por la sostenibilidad del planeta a largo plazo. Esto radica en uno de los pilares de este tipo de ciudades y es la habitabilidad y el confort del ciudadano.

La eficiencia energética es la base sobre la que se han de sostener las ciudades inteligentes y la forma de integrarla pasa por utilizar la tecnología de la que se dispone para abordar cualquier circunstancia relacionada con la habitabilidad de la ciudad. Núcleos que deben surgir pensando en el bienestar del ciudadano y del planeta.