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Cómo implementar metodologías ágiles

Seguro que alguna vez has trabajado en un proyecto que no tenía un claro entorno de incertidumbre… Y cuando esto ocurre, parece probable que se vayan a dar bastantes cambios durante la ejecución del mismo. En estos casos recurrir a un enfoque ágil del proyecto puede ser la solución...

Esto nos lleva a un conjunto de metodologías de gestión denominadas “ágiles” debido a su carácter flexible. Y es que, al contrario que las convencionales, no se basan en la planificación de un proyecto a través de etapas, sino que lo hacen a través de distintas  iteraciones.

Por tanto, la planificación se adapta constantemente dependiendo de los requisitos que surjan en torno al trabajo que se desempeñe en cada fase.



7 factores para poner en práctica las metodologías ágiles


En un contexto en el que el enfoque ágil se abre camino como nuevo paradigma del éxito empresarial, te mostramos cómo implementar las metodologías que lo albergan:

1.  Radiadores de información

Se trata de paneles de formato visible en toda una oficina. En un proyecto ágil la información debe circular de forma abierta, por lo que deben estar disponibles para todos los interesados en leer sus datos, ya sea en un entorno físico o virtual.

2.  Equipos de trabajo ágiles

Los profesionales que forman parte de un equipo de trabajo ágil pueden atravesar las cuatro etapas del denominado modelo Tuckman:

  • Formación: todos los miembros se conoce personal y profesionalmente, se determinan las fortalezas y debilidades de cada uno y se definen los objetivos del proyecto.

  • Tormenta de ideas: cada trabajador se plantea de qué manera trabajar mejor, cómo tomar decisiones en grupo y cómo plantear propuestas de mejora.

  • Normalización: el grupo encuentra la estrategia para decidir en conjunto y resolver conflictos.

  • Rendimiento: es la etapa de mayor productividad de un equipo ágil, ya que este procede a rediseñar y optimizar los procesos y la toma de decisiones.

3. Equipos de trabajo distribuidos

A veces es inevitable que un equipo de trabajo no se encuentre en la misma localización geográfica. En estos casos es necesario intentar que todos los miembros se conozcan físicamente, invertir un poco más de tiempo en la planificación y mantener breves reuniones telefónicas a diario.

Por otra parte, también se debe recurrir al uso de herramientas soportadas por medios digitales: desde paneles de tareas virtuales y cámaras digitales hasta Wikis, vídeoconferencias y multiconferencias telefónicas.

4. Roles

  • Propietario del producto: es la persona encargada de gestionar el backlog (las historias de usuario). Es quien decide qué se hace y qué no.

  • Equipo de desarrollo: construye el producto.

  • Scrum Master: este profesional es el encargado de gestionar y facilitar la ejecución de las reglas de Scrum.

  • Interesados: son el resto de implicados en un proyecto, los cuales pueden observar y asesorar.

5. Eventos

Una vez que los roles y la coordinación de equipos queda diferenciada cabe destacar una serie de acciones eventuales que forman parte de un proyecto ágil.

  • Planificación del Sprint: el propietario del producto explica las prioridades al equipo que va a estimar el esfuerzo de los requisitos prioritarios para determinar los objetivos.

  • Sprint: consiste en el ciclo de desarrollo básico en el marco estándar de Scrum. Nunca debe ser inferior a un mes ni superior a seis semanas.

  • Scrum diario: se trata de una reunión de menos de 15 minutos en la que se habla de equipos y no de nombre personales para informar sobre qué ha hecho cada uno de ellos, qué van a hacer, si va a haber retrasos y si se pondrá algo en el camino del resto.

  • Revisión del Sprint: corresponde a la presentación del incremento, el planteamiento de las sugerencias y el anuncio del próximo sprint.

  • Retrospectiva: es el autoanálisis de la metodología de trabajo para identificar las fortalezas y debilidades con el fin de elaborar un plan de mejora.

6. Herramientas manuales

El uso de estas herramientas en el mundo ágil implica una conexión psicológica con su contenido. Por ello,  se recomienda su utilización hasta que se vaya adquiriendo experiencia y estas puedan apoyarse o sustituirse por herramientas digitales.

7. Herramientas digitales

A la hora de llevar a cabo cualquier proyecto ágil es necesario hacerse con un kit de gestión para almacenar la información:

  • Redmine: consiste en una herramienta que no requiere licencia y que permite la gestión completa del proyecto: gestión del backlog, representación del reléase plan, registro de los incurridos diarios, kanban incorporado, gestión de incidencias, etc.

  • Trello: en ese caso, se trata de una herramienta pensada para trabajar en modo panel y cambiar tareas del Kanban. De esta manera, todos los miembros del proyecto pueden realizar modificaciones desde su teléfono móvil en cualquier momento.

  • Jira: es una herramienta más compleja en la que se pueden crear workflows y obtener informes completos para realizar el seguimiento de un proyecto…